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La multa de 18.000.000.000 $ a Meta: mucho dinero, poca derrota

Sucio dinero

Hay días en los que el capitalismo se explica solo.

Meta acepta pagar 18.000 millones de dólares por las demandas relacionadas con el daño que Facebook e Instagram habrían causado a menores. Y la bolsa responde subiendo. Para cualquier padre, la cifra suena a escándalo. Para Wall Street, suena a alivio. Porque 18.000 millones de dólares es lo que gana Meta en un solo mes.

Esa es la distancia moral del tiempo que nos ha tocado vivir.

En una casa cualquiera, una madre mira el móvil de su hijo y se pregunta cuándo empezó todo: cuándo dejó de dormir bien, cuándo empezó a compararse con desconocidos, cuándo una aplicación diseñada para entretener se convirtió en una habitación sin ventanas. En un despacho de inversores, en cambio, la misma noticia se lee así: el pleito se encierra, el riesgo se calcula, la amenaza se convierte en una línea contable repartida durante años. Muchos años.

Por eso puede ser bueno para Meta pagar. No bueno en el sentido humano, no bueno en el sentido ético, sino bueno en el lenguaje frío del mercado.

Meta compra certidumbre.

Porque Meta evita un juicio más largo, más sucio, más imprevisible. Entre otras cosas porque Mark Zuckerberg no suele ser muy bueno en los juicios. Facebook e instagram reduce el miedo a una condena mucho mayor. Demuestra que puede absorber una cantidad gigantesca sin romperse. Y, sobre todo, conserva lo esencial: su modelo de negocio, su maquinaria de atención, su capacidad de seguir creciendo.

La multa, entonces, deja de ser castigo y se convierte en precio

La multa, entonces, deja de ser castigo y se convierte en precio. Precio por cerrar una etapa. Precio por limpiar el horizonte. Precio por decirle a los accionistas: tranquilos, el incendio está controlado.

Ese es el problema. Cuando una compañía puede pagar miles de millones y salir reforzada, algo falla en la idea misma de responsabilidad. Porque para las familias afectadas se trata de adolescentes concretos, de ansiedad, de dependencia, de noches perdidas, de habitaciones donde el silencio pesa, no se trata de una provisión contable. Se trata de la vida de sus hijos.

Meta no es la única responsable de todos los males de una generación. Sería demasiado simplista decir eso. Los padres, las escuelas, los gobiernos y la sociedad entera llegan tarde. Pero Meta diseñó una parte decisiva del entorno donde viven esos menores. Y quien diseña un entorno debe responder por sus consecuencias.

Que la acción suba no absuelve a Facebook. Sin embargo revela el tamaño del poder. Cuando pagar por el daño sale rentable, la justicia no ha terminado. Apenas ha empezado a enseñar la factura. Y podrá seguir pagando si estas son las consecuencias, porque el beneficio es mucho mayor.

—

Foto de lucas Favre en Unsplash

El premio que queda cuando el equipo se va

Premio individual

(¿Y ella qué ganó?)

(La liga.)

(La liga la ganaron todos.)

El campo quedó vacío. Las luces siguieron encendidas un rato. En alguna parte quedaron las camisetas, las medallas y una fotografía con dieciseis mujeres mirando a la cámara.

Todas campeonas.

Luego pasan los años y alguien pregunta por una de ellos.

(Hey ¿quien era Pilar García Martos? Ganó la primera medalla de una selección española en 1997)

Entonces hace falta otra cosa.

Un premio a la mejora jugadora. Un equipo ideal. El reconocimiento a la máxima goleadora. Una elección hecha por periodistas, federaciones o profesionales. Esas distinciones separan un nombre del resto. Dicen que alguien la vio jugar y decidió señalarla.

En Wikipedia esa diferencia puede tener importancia. Su guía general de relevancia exige cobertura significativa en fuentes fiables e independientes. Y no. La fama por sí misma no basta. La existencia de fuentes que hablen de una persona con cierta profundidad es la que sostiene su relevancia. Que no es lo mismo que su importancia. Pilar García Martos era importantísima en aquella selección subcampeona de Europa en 1997. Pero Pilar García Martos no es relevante por no tener cobertura significativa en fuentes fiables e independientes.

La guía deportiva de la Wikipedia en inglés sigue esa misma tierra. Exige que las biografías deportivas cuenten con alguna fuente que trate al protagonista de forma significativa. En ciertos deportes contempla logros individuales como señales de que esa cobertura probablemente existe. En balonmano, por ejemplo, incluye determinados premios y liderazgos estadísticos.

Un premio tampoco escribe una biografía.

Deja una huella. Después hay que buscar quién habló de ella, cuánto dijo y desde dónde.

El equipo se marcha con la copa.

A veces queda un nombre bajo las luces.

Los medios van a perder. Otra vez

Foto de Daniel Robert en Unsplash

Esto ya lo hemos vivido. Tercera batalla. Y esta también la van a perder los medios. Por cortoplacistas y cerrados de mollera.

Al principio, los medios vendían su trabajo en papel. Aquel que quería leerlo debía comprar un soporte físico: un periódico, una revista, una edición de domingo. Bueno, comprarlo o alquilarlo a cambio de un café o una cerveza, un corte de pelo o una sala de espera. Pero todo empezaba en comprar el periódico o la revista.

Con la era de internet, muchos medios decidieron regalar su trabajo a los usuarios a cambio de publicidad. Entonces empezó a producirse una devaluación brutal: lo que antes tenía un precio, ahora valía para el anunciante mil veces menos. Ahí perdieron su primera batalla.

La segunda la perdieron cuando aceptaron que Google les pagara por poder mostrar fragmentos, titulares, resúmenes y ventanas de sus noticias. Parecía dinero fácil, incluso una compensación justa. Pero en realidad era otra cesión. El medio seguía haciendo el trabajo caro: investigar, llamar, contrastar, editar, opinar, exponerse. La plataforma se quedaba con la posición dominante: ordenar la atención, controlar el escaparate y decidir quién existía cada mañana ante millones de lectores.

Y ahora están clavando el tercer clavo en el ataúd.

La inteligencia artificial no quiere solo enlazar a las noticias. Quiere leerlas, resumirlas, empaquetarlas y responder con ellas. Pero quiere hacerlo ella para retener al usuario. Quiere convertir años de oficio periodístico en una respuesta limpia, rápida, simple y cómoda dentro de Google, Gemini o cualquier otro producto cerrado. El lector pregunta, la máquina contesta y el medio desaparece en una cita secundaria, en un enlace que nadie pulsa, en una atribución educada que no paga nóminas.

Nos dirán que es innovación. Que habrá enlaces. Que habrá exposición. Que habrá acuerdos. Que los usuarios podrán ir a la fuente. Pero eso también lo hemos vivido. La mayoría no irá. No porque la gente sea mala sino porque internet ha sido diseñado para ahorrar esfuerzo. Si Google da una respuesta arriba, con tono de autoridad, pocos bajarán a comprobar quién hizo el trabajo.

Y ahí está el verdadero abuso: tomar el contenido de los medios, construir con él productos propios, reducir el tráfico hacia quienes lo produjeron y luego pedirles que sonrían porque aparecen citados al margen. Se mean encima y hay que darle las gracias, parece.

El periodismo no es una materia prima gratuita. No es una mina de frases para alimentar modelos. Detrás de cada información hay reporteros, fuentes, editores, abogados, fotógrafos, noches sin dormir y una responsabilidad pública que no tiene una plataforma tecnológica cuando solo busca retener usuarios.

Los medios están asfixiados, sí. Muchos necesitan dinero. Obvio. Pero aceptar condiciones amplias para que las tecnológicas entrenen, resuman y distribuyan su contenido es pan para hoy y mierda para mañana. Los grandes quizá negocien algo. Los pequeños, como siempre, quedarán fuera de la mesa.

Si los medios entregan su archivo, su presente y su relación con los lectores al dueño del escaparate, estarán firmando su dependencia definitiva de un modelo de negocio para el que son accesorios sustituibles y prescindibles.

Ya perdieron el papel.

Ya perdieron buena parte de la publicidad.

Que no pierdan también la voz.

Foto de Daniel Robert en Unsplash

miDNI: el Gran Hermano ya no te espía desde una cámara… ahora lo hace desde tu bolsillo

Artículo publicado en LaRegión el 11 de abril de 2025 


El Gobierno ha aprobado la app miDNI. Sí, una aplicación para llevar tu identidad en el móvil. Pero antes de que te emociones imaginando tu cartera más ligera, déjame decirte que esto no es el futuro: es el panóptico con notificaciones push.

Hay ideas que suenan bien en la presentación de una reunión de lunes por la mañana y luego están las ideas que nacen del cruce entre Kafka y Black Mirror. La app miDNI está peligrosamente cerca de ser ambas.

Según la nota oficial, esta nueva maravilla tecnológica será “un complemento al DNI físico, no lo sustituye”, y tendrá “la misma validez jurídica y las máximas garantías de seguridad”. Ah, el dulce sonido de las promesas vacías. Si algo nos ha enseñado la historia reciente es que cuando un gobierno dice “máximas garantías de seguridad”, lo que quiere decir es “confiad ciegamente en que no haremos nada raro… de momento”.

1. Un tuit como certificado de autenticidad. Ni Orwell lo soñó tan cutre

¿Sabías que esta app, que manejará el documento de identidad no revocable de millones de ciudadanos, se ha lanzado con un tuit? Sí, como lo oyes. Nada de código reproducible, nada de verificación pública, ni siquiera un mísero whitepaper técnico. Solo un enlace y un “aquí lo tenéis, ciudadanos, no olvidéis darle like”. Esto huele más a consultora de medio pelo que a infraestructura crítica nacional.

Y no, no es open source. O sea: ni transparencia, ni auditable, ni verificable. “Public money, public code”, decían los ingenuos. Aquí es “public money, private tracking”.

2. Del DNI a tu número de teléfono, directo y sin anestesia

La primera pantalla de miDNI ya pide tu número de teléfono. No hay ni un mísero intento de fingir que esto es unlinkable. Y sí, ya sabemos lo que pasa cuando se vincula identidad a móvil: el SIM swap. Robar una identidad será ahora tan fácil como hacerse con una SIM. Un pequeño fallo humano y, zas, otro perfil tuyo en Wallapop vendiendo consolas robadas y con tu DNI.

Mi impresión es que lo del teléfono como identificador único puede ser un agujero de seguridad con cobertura 5G.

3. Trazabilidad: cada vez que uses tu DNI digital, alguien lo sabrá

Literal. Cada vez que escanees el código QR de tu DNI digital, la verificación va contra un servidor… de la Policía (o de alguien si esto queda interceptado en tu teléfono móvil). Y como ya tienen tu número de teléfono, saber desde dónde se ha hecho la verificación es coser y cantar con los datos de las operadoras. ¿La consecuencia? Una trazabilidad absoluta. No parcial, no teórica. Total. Como si cada vez que sacaras tu cartera, un agente anotara la hora, lugar y motivo.

Y si crees que exageramos, recuerda que ya se ha propuesto el uso obligatorio del lector de QR en hoteles, donde ya se recogen 28 datos personales por cabeza. ¿La multa por no hacerlo? Entre 100 y 30.000 euros. ¿Opcional? Sí, opcional, sí…

4. Más allá del eIDAS y del fallido “Pajaporte”: cuando el pasado distópico parece un lujo

El Reglamento europeo eIDAS ya establece criterios estrictos para identidades digitales. Y sin embargo, miDNI va más allá, en el peor sentido. Ni anonimato, ni privacidad por diseño, ni derechos del usuario más allá del “consiente o no accede”.

Lo irónico es que los propios redactores del eIDAS —la SEDIA— ya advirtieron de estos peligros cuando el “pajaporte”. Pero se ve que aquí los documentos los escriben unos y los ignoran otros. Eso sí, lo llaman “interoperabilidad” y se quedan tan anchos.

5. No aprendimos nada de Radar COVID

¿Recordáis la famosa app anti-COVID que supuestamente respetaba la privacidad? No lo hacía, claro. Pero al menos, cuando publicaron su código fuente, los expertos pudieron encontrar los agujeros. En miDNI ni eso. Todo cerrado, todo opaco. Cualquier “servicio lateral”, cualquier módulo de analítica, puede estar haciendo tracking masivo y tú sin enterarte. Porque sin código abierto, lo único verificable es tu ingenuidad.

miDNI no es una app, es una rendición digital

Nos dicen que es voluntaria, pero ya se perfilan usos donde será de facto obligatoria. Nos prometen privacidad, pero diseñan un sistema que rastrea hasta tus movimientos más anodinos. Nos aseguran seguridad, pero atornillan nuestra identidad a un sistema tan frágil como un número de teléfono. ¿Qué después nos compramos un móvil y le decimos que “aceptar todo” siempre? Sí, pero es la decisión. Puedo decidir no llevar teléfono, como pagar casi todo con dinero efectivo. Si esto se impone, ya no podré decidirlo. Será obligatorio.

Esta app no es para ti. Es para ellos (presuntamente). Para saber más, para trazar más, para controlar más (presuntamente). Es el DNI convertido (presuntamente) en sensor de presencia permanente. La diferencia es que no te pone una pegatina en la frente; simplemente vibra en tu bolsillo.

Como ciudadanos, no tenemos que aceptar esto como el nuevo estándar. No deberíamos tocar esta app ni de lejos. Porque no es una herramienta para facilitarnos la vida. En mi opinión es una trampa disfrazada de progreso.

Los premios ¿Son importantes?

Premio Club de Marketing de Málaga: Mejor acción de marketing

Es de carajotes preguntar si un premio es importante o no tras presentarse a uno y ganarlo.

Lo siento, sí, soy un poco carajote.

Pero sigo preguntándome si tiene sentido, hoy en día, presentarse a concursos. Porque…¿Para qué?

Un concurso (de premios) es algo que consume tiempo. Mucho tiempo: preparar la documentación, darle un sentido, crear la presentación de la defensa, un video explicativo, una defensa en vivo… Todo es mucho tiempo, tiempo que normalmente no escasea en las agencias como la nuestra, Grupo Raíz Digital.

Y, de todos los que se presentan, al final solo gana uno. La probabilidad de que la alegría sea la de tu equipo es ínfima: decenas de presentaciones, un solo ganador. Con una alegría parcial (la de ser finalista, un poco coitus interruptus si no culminas). Pero solo hay un ganador. Y solo ese ganador estará feliz. Para el resto la bajona está asegurada un tiempo.

En raíz tenemos una frase en nuestro manual de estilo:

Esto no va de ti.
Tampoco de nosotros.
Esto va de nuestros clientes.

Manual de estilo de Grupo Raíz Digital

Entonces ¿Por qué nos da bajona si no ganamos el premio? Por el esfuerzo «sin recompensa».

El esfuerzo

Todos trabajamos en pos de que salga todo bien. Todos trabajamos en la búsqueda de la excelencia y en el interés por nuestros clientes. Unas veces acertamos y nuestro trabajo luce. Otras veces el trabajo no brilla (afortunadamente las menos). Pero el esfuerzo no es negociable. Nunca. Bajo ningún concepto. Hacer las cosas mal por vagancia o desidia es lo peor.

Y hacer el esfuerzo para un cliente (o un patrocinio, como ha sido nuestro caso) y no ganar deja un regusto a metal y chirriar de dientes muy desagradable. Es la sensación de no conseguir tu recompensa.

Gestionar el no ganar un premio con el equipo es mucho más complicado que gestionar el haberlo ganado, obviamente: horas y horas de trabajo que no se ven recompensados con el premio – ¿Y el cliente? – Ah, sí. El cliente sí, está contento. Pero no nos han dado el premio. – ¿Y ahora? Pues nada, sigan, sigan, aquí no hay nada que ver. Hoja cayendo léntamente. Fin de la escena.

Entonces ¿Merece la pena?

La verdad es que no lo sé. ¿2 peniques por mi pensamiento? Yo creo que no. La frustración de no ganar es demasiada. Y la frustración merma. Enseña, claro está. Obviamente de los «fracasos» también se aprende (yo tengo en mi casa el primer «no» de un presupuesto que entregué enmarcado, que me recuerda y me pone los pies en el suelo cuando me creo alguien) pero es que no es un fracaso si hiciste bien tu trabajo con el cliente ¿Por qué «estropearlo» presentándote a un premio?

Premio Club de Marketing de Málaga: Mejor acción de marketing
Galardonados por el Club de Marketing de Málaga 2022
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Premio a la mejor Acción de Comunicación durante los premios del Club de Marketing Málaga.

Pegué tal grito en el anuncio del premio que mi vecina de asiento, la que estaba delante, se asustó. Mucha tensión. Mucho trabajo. Muchas horas. Mucho desgaste. Y el «rugido pantera» fue tan atronador que aún me da vergüenza el merdellonismo aquél.

Yo he ganado dos veces el premio del Club de Marketing: dos veces he sido premiado con Mejor acción de marketing. La primera por Los Andaluces Son junto a puraenvidia y la segunda junto a la familia de Exotic Fruit Box. Pero este lunes rugí como si hubiéramos marcado el gol de la final del mundial cuando anunciaron el premio a Mejor acción de Comunicación.

El trabajo de Jesús María Noguera Sáez, Raúl Romero Jiménez, Pepa Moreno, la familia del Club Balonmano Femenino Málaga Costa del Sol y todo el equipo de Grupo Raíz Digital por la campaña que llevó a 7183 personas al pabellón a animar a las «panteras» en la final de la Copa de Europa, que disputaban dos equipos españoles se llevaba el premio.

7183: #RugeConmigo

La llamamos 7183: #RugeConmigo Se barrió el guarismo anterior. Pulverizado. Y se demostró que si el deporte femenino tiene promoción el deporte femenino atrae público. Y mucho. Solo necesita competir en igualdad de condiciones.

Coincidimos en la final con dos mastodontes: Cash Converters España, liderado por el gran Sergio Pintado y su brutal equipo y los grandísimos Doctor Watson Comunicación. Estaba complicado.

Tuvimos la fortuna de ser elegidos por los miembros del jurado (vaya trabajazo el de ellos, que cosa más difícil evaluar proyectos tan dispares, con tanta diferencia de inversiones y de alcance).

Y fue todo felicidad en la agencia: los compañeros de diseño, los copy, el equipo de redacción,… el equipo de Ourense y el de Marbella fue a trabajar con una gran sonrisa en la cara y sentimiento de haberlo hecho genial.

Pero ¿Y si no? ¿Sentirían que lo habían hecho genial igualmente?

Sí, estábamos felices por quedar finalistas pero ¿Hubiera merecido la pena si no ganamos? Si oís hablar al equipo, oís hablar a las jugadoras, a la presidenta, a los aficionados os aseguro que sí, que mereció la pena todos y cada uno de los minutos que aquella final consumió de nuestra vida. Porque fue uno de los días que recordaremos toda nuestra vida. Nuestro trabajo estaba hecho. Y estaba hecho de manera brillante.

El marketing trata de levantar pasiones, dar un vuelco al corazón, hacer aflorar sentimientos y potenciar una marca. El marketing trata de hacer leyenda lo cotidiano. Pero trata también de vender. Incluso de mejorar la vida de los usuarios.

¿Entonces?

Un premio no mejora el trabajo que hicimos y lo que conseguimos hacer sentir con #RugeConmigo. Pero ¡ey! Se ve bonito en la estantería ¿Verdad? 😉

La trascendencia del equipo: La esencia vital de las personas.

Grupo Raíz Digital

Aquellos empresarios que comprendemos el valor del equipo reconocemos la importancia fundamental de las personas dentro del colectivo. Aunque podamos contar con profesionales excepcionales, si no poseen una bondad innata, podrían sumir al equipo en desaliento y generar tensiones innecesarias entre el resto del personal.

La formación de un equipo sólido es un proceso que requiere tiempo y decisiones duras. En Grupo Raíz Digital destacamos la calidad de nuestros profesionales pero aún más valoramos que sean seres humanos excepcionales.

Para nosotros, es crucial que nuestro equipo no sea simplemente reconocido como «una empresa multidisciplinar líder en el sector», sino que se reconozca a Manolo, Adrián, Luz, Asun, Iván, Sandra, Génesis… Tanto que tienen una sección prominente en nuestra página web. Este reconocimiento no se limita a quienes están presentes, sino que se extiende a aquellos que ya no forman parte de Raíz. Entre todos, han forjado la identidad actual de nuestra empresa.

En este camino, hemos tenido que despedir a algunos compañeros, no por elección, sino por falta de proyectos que ofrecerles (una agencia como la nuestra no tiene un flujo constante de trabajo). Cada despedida es como un rejón en el corazón, y nos vemos obligados a separarnos de personas que, tanto en lo personal como en lo profesional, tienen un valor incalculable. Sin embargo, mantenerlos pondría en riesgo el patrimonio de la empresa y la estabilidad de quienes permanecen. Es una situación difícil, llena de dilemas. Detrás de cada decisión hay vidas y familias. Hay personas. Buenas personas. Pero, como empresarios, tenemos que equilibrar lo personal vs el conjunto. Y en una empresa separar a una persona es más sencillo que cerrar las puertas.

El pasado viernes celebramos nuestra reunión de agencias, donde se abordaron temas cruciales para el futuro de Raíz, los cuales iré compartiendo. Fue un chute de energía personal, de conocer a los equipos de las diferentes oficinas y de los diferentes equipos, de reunirnos y de charlar sobre lo divino y lo humano. Dio tiempo a pasear por Ourense, a jugar a juegos, a tomar cervezas y refrescos, a contar cosas del futuro y agradecer las cosas del pasado y del presente. Viene un año muy interesante y vamos a vivirlo.

Gracias por ser una raíz.

¿Discusión en 140 caracteres?

Copy

Como en 140 caracteres opinar es muy complicado me permito el trasladar aquí mi opinión y así poder desarrollar un poco más mis razonamientos.

Ayer publicamos esta oferta de trabajo: 15.906,12 €/año brutos por un trabajo Ejecutivo de cuentas Junior (persona que se encarga de realizar las tareas específicas del área de cuentas, siempre bajo las órdenes directas de un Supervisor) según el convenio de publicidad que se firmó entre empresarios y sindicatos. (Por lo que estoy viendo en el convenio de publicidad me confundí, no es 15906,12 €, sino 16.609,05 €. Ok, no tengo problemas en rectificar esa parte en la oferta) Mi empresa, aunque podría estar en el convenio del metal, como muchas, resulta que está en el convenio de publicidad, peor para el empresario, pero mejor para los empleados. Quien me conoce o ha trabajado conmigo sabe que para mi, los empleados son lo mas importante. ¿Podría pagarle mas? Pues no creo, la verdad. Obviamente la empresa da beneficios (no vamos a trabajar por amor al arte) pero me iría mucho mejor como autónomo con un par de clientes. Y, que demonios, me gusta dar trabajo, como me gustaría que me lo dieran a mi en el futuro si algún día lo necesito.

A lo que íbamos: los baremos salariales para un ejecutivo de cuentas junior hace que, con las consiguientes subidas del IPC y similares suba hasta el sueldo anual de 15.906,12€ 16.609,05€. Ejecutivo de cuentas junior: poca responsabilidad y trabajo de batalla. Para ser exacto, esta oferta se trata de tomar contacto inicial con influencers, escribir y describir a diseñadores, prendas de vestir y gestión de contactos via CRM.  Sin mas. No se requiere formación reglada. Podría ser copy junior, pero a un copy junior no le puedes pedir que haga ese contacto inicial del que hablábamos o no le puedes encargar que te haga un estudio de cuantificación de redes sociales o no le puedes pedir que te haga un excel con los contactos realizados o… (no por que no puedan hacerlo, sino porque no es su función, como si le pidieras a una ingeniera informática que te hiciera los cafés)

¿Que necesitamos que sepa escribir? Si, lo único que pedimos es que le guste la moda y sepa escribir. Saber escribir es algo más que escribir. Saber escribir es poner en el texto algo más allá de simples palabras encadenadas. Y se pide también que sea en inglés porque el cliente escribe en inglés.

Me ha escrito La Carrie Faltona

A raíz de la oferta me ha escrito La Carrie Faltona (según me cuenta esta persona, el alter ego de Juan Carlos Barrón. Según expone en su linkedin: «Visual Director & Brand Strategist» que ha trabajado, entre otras grandes empresas para Galeries Lafayette. ¿Es una persona que podría trabajar en este puesto ofertado? Podría si quisiera. ¿Lo necesita? No lo sé, pero no me corresponde a mi ¿Se postularía para el puesto? No creo, es una persona que tiene mucho mas currículo y que su formación es muy superior al que necesitamos en nuestra oferta de trabajo. ¿Necesitamos en esta oferta de trabajo «crear una creativa estrategia de visual merchandising global y garantizar su correcta aplicación por toda una red de tiendas internacional.?» No, no lo necesitamos. ¿Y necesitamos «sorprender con el escaparatismo, seducir con el visual merchandising y emocionar con la experiencia del cliente.»? No, tampoco lo necesitamos. Solo necesitamos un/una junior que escriba contenidos y contacte con influencers, que estará monitorizado por un/una SEO Senior.

No quiero caer en falacia ad hominem y, Juan Carlos, te pido disculpas si te has sentido ofendido o molestado. Espero que Juan Carlos pueda expresar en este artículo lo que me intentaba decir por twitter, porque en 140 caracteres es complicado exponer un razonamiento lógico.

Tweets de Carrie Faltona
Tweets de Carrie Faltona

Yo mismo me he llevado las manos a la cabeza cuando han pedido un SEO Senior por 15.000 o similar. Pero creo que no es el caso. La oferta es para un Junior y así debe cobrar, conforme a lo que va a aportar a la empresa, al proyecto y las responsabilidades que se piden.

Opinión mía no centrada en estos comentarios, sino en la perspectiva en general que me da ver las redes sociales (foros incluidos) desde hace años: me da la impresión que es demasiado fácil opinar en twitter sin saber los condicionantes.

Te contrato por tener pene

Si, a tí, hombre que tienes pene, te contrato porque entre los hombres nos tenemos que ayudar. Te contrato porque entre nosotros tenemos que apoyarnos. Osea, te contrato porque tienes poya y los que tenemos poya nos apoyamos.

Discrimino a la mujer ¿por qué? Porque tiene vagina. O chocho, como dije esta mañana en el EBE15.  Ante igualdad de condiciones, contrato al hombre, porque si no lo hago yo, que soy hombre, como él, hermano de pene, de igual a igual, picha de mi picha, ¿quien lo va a hacer? ¿Una mujer? Si, claro, seguro que si.

Además, como hombre que soy tengo que dar a conocer a todo mi circulo cercano que, ante la duda, discrimine a la mujer por eso precisamente, porque no tiene pene. Ahora que lo pienso… Una mujer con pene me crearía dudas.


 

Permitirme la meada fuera del tiesto para empezar mi post de hoy. Parece que últimamente solo lo utilizo para estas reflexiones, pero entiendo que me sirve para explayarme ante el mundo de twitter que no me deja mas que 140 caracteres (y benditos 140).

Esta mañana estuve en la fantástica charla de Begoña Martínez y Beatriz Sevilla «A golpes contra el techo de cristal». Aprendí los problemas que encuentra la mujer en su vida (escuela, formativa, profesional), cómo ante igualdad de condiciones el sexo (algo que no eliges tu, que te viene impuesto) es definitivo para tomar una decisión u otra, como el sesgo te lleva a tomar decisiones inconscientemente y como mejorar los procesos deductivos, eliminando las distracciones inherentes al género de una persona, hacen que la incorporación de la mujer a los elementos productivos, de decisión y dirección es mucho mayor.

Varias buenas praxis para intentar evitar el sesgo cognitivo:

  • contaron el caso de que ante una audición a ciegas de una de las grandes orquestas mundiales, la orquesta sinfónica de Boston, donde los que elegían los músicos que iban a formar parte de esta, si los que seleccionaban no sabían si quien estaba haciendo la audición era un hombre o una mujer, el número de mujeres que elegían se incrementaba sustancialmente; en la actualidad, el 40% de la orquesta son mujeres ¿cómo? Eliminado el sesgo cognitivo)
  • velar por evitar el lenguaje no sexista o comentarios claramente discriminatorios o exclusivos tales como: «¿pero tu entiendes de herramientas?» o «Mejor un hombre, porque esto de la fontanería es un trabajo de hombres».
  • …

Hay un sesgo claramente identificable en el mercado laboral: El acceso de la mujer no es equivalente al acceso del hombre en todas las categorías profesionales y es mas que obvio el desequilibrio entre mujeres y hombres en el acceso a los cargos de responsabilidad. Eso es un hecho cuantificable.

Todos tenemos sesgos. Para los que no estamos en esa lucha diaria y que tenemos la suerte de no tener que remar contra una sociedad sexista per se, la batalla se nos queda lejos. Pero lo peor es que da igual si eres hombre o mujer. Tú también tendrás sesgos. Yo soy el primero que los tengo y me descubro (horrorizado) con comentarios del tipo «Fulanita es la señora que trabaja en casa y ayuda a mi mujer» o «¿Cómo te arreglas con los niños y el trabajo?» (dirigiéndome a una mujer y, a sabiendas, que no se lo preguntaría nunca a un hombre).  Y no pensemos que por tener un determinado nivel educativo/social la cosa varía. Es más, como bien dijeron ellas en su charla «cuanto mas listos, mas tontos» Una de las diapositivas mostraba a las claras cómo nuestro nivel socioeducativo condicionaba también, en parte, este sesgo sobre el papel de la mujer en el mundo de la empresa (y no entramos en el mundo personal, que seguro que es mucho peor).

A cabezazos con el techo de cristal

Esta era una de las charlas que tenía marcada en mi TO-DO para este EBE15. Y no porque conociera a Begoña o Beatriz, no tenía ni idea, pero sabía que mucho se tenían que confundir la organización para ponerlas encima de uno de los escenarios del EBE. La charla estuvo trufada de grandes ejemplos que me hicieron reflexionar sobre esa discriminación. Con un rollo muy divertido y ameno, consiguieron engancharnos y mantenernos en la charla hasta el final. En ese momento «saltó la liebre» y el título que encabeza este post:

Ante la duda, contrata a una mujer. Posiblemente los demás no lo hagan.

Ante la duda, contrata a una mujer. Posiblemente los demás no lo hagan
Ante la duda, contrata a una mujer. Posiblemente los demás no lo hagan

La discriminación nunca puede ser positiva. Me niego, la discriminación es negativa. Siempre. La discriminación es seleccionar excluyendo o dar trato de inferioridad a una persona o colectividad por motivos raciales, religiosos, políticos, etc. Y la reivindicación no debe ser (o al menos yo lo entiendo así) que como hemos sido discriminadas, vamos a discriminar ahora a los hombres. Lo siento. Me cuesta mucho entenderlo.  No se entendería que hubieran dicho: «Ante la duda, contrata a un hombre». No tiene sentido. Ante la duda, haz otra prueba y no te dejes influir por lo que tiene entre las piernas. Ante la duda, sigue indagando en su pasado profesional (¿fueron buenos compañeros?,hicieron piña con el equipo?, ¿trabajaron bien ante una situación de estres?, ¿crean buen clima laboral?,…) Creo que hay muchas mas posibilidades para seleccionar a una persona que por el sexo que sustenta (que, a pesar que puedes comprarte un chocho por 15.000€, que me dijeron en la charla, no creo que sea algo definitivo ni relevante para un determinado puesto)

Los clubes de chicas y asociaciones donde solo hay mujeres, tampoco creo que sean la solución. Creo que, como dijeron ellas muy bien, la guerra se debe luchar en el campo de batalla donde se producen las deficiencias o donde ese techo es mucho mas obvio: En las asociaciones de empresas, en los clubes, en los círculos donde la mayoría es masculina. Es ahí donde la lucha es mas que necesaria. Pero esta lucha no se debe sustentar, una vez mas y permitidme que insista, en la discriminación del hombre por defecto. Si criticamos el «club de chicos», donde los chicos se reunen para tomar decisiones sin contar con el resto, no podemos decir: pues ahora lo hacemos nosotras.

Y por eso mi «salida de tono» de esta mañana. Espero que Begoña y Beatriz me perdonen y completen este post con su opinión. Me haría muchísima ilusión.

PD: También pienso que la discriminación positiva no existe y, cuando se usa para justificar algo, hace flaco favor a las personas que la sufren (¿tu estás aquí por que vales o porque te hemos metido para cubrir un cupo?)

No entiendo el negocio

Un disclaimer, así para empezar.: Mi empresa ha trabajado el SEO de una marca de gafas de sol muy conocida en toda España, una tienda de gafas de sol que fabrica gafas de alta calidad. Dicho esto, prosigamos.


Me encuentro con un tweet de Ana Aldea y su siguiente contestación por parte de Jesus Gallent, dos grandes profesionales a los que respeto mucho sobre lo brillante que es el kickstarter que ha sacado esta marca con el amarillista título de «Las gafas de sol que cambiarán el negocio para siempre«.

En este proyecto, la marca española pone una serie de recompensas para conseguir unas gafas de su marca. Resumiendo, he intentado exportar esto a una tabla para verlo un poco mejor (si he confundido algún numero, pido disculpas)

€ Unidades Patrocinadores Colección
1 1 1000 2015
2 1 1099 2015
3 1 500 2015
4 1 500 2015
5 1 500 2015
6 1 500 2015
7 1 500 2015
8 1 500 2015
8 2 500 2015
9 1 500 2015
10 1 500
11 1 500
12 1 500
12 3 500
13 1 3000 Classic
14 1 4000 Classic
15 1 5000 Classic
16 1 1000 X
17 1 2000 x
18 1 3000 x
19 1 4000 x
20 1 2015
21 1 1000 Acetato
22 1 2000 Acetato
23 1 3000 Acetato
24 1 4000 Acetato
25 1 Classic
25 1 4000 Acetat
28 2 500 2015
30 1 x
35 2 1000 2015
38 2 500 X
40 3 500 2015
45 2 1000 2015
55 2 1000 X
55 3 1000 X

Supongamos que «solo» se vende lo necesario para llegar a 100.000€ (que, al paso que vá, seguro que lo pasarán). La lógica nos hace pensar que los compradores se irán a los precios mas bajos.

Ingresos: 105.698€ / Numero de unidades vendidas 13.599 = 7.77€ por gafas. PVP.  ¿Cual es el margen que manejan? No lo sé, pero parece que este fabricante chino que te coloca en sus monturas el logotipo que tu quieras maneja pedidos de 300 unidades a 2€ la unidad. Ganancia pues, parece, 5.77€

Supongamos que llegamos a TODO el proyecto, es decir, que se consigue vender todas las contribuciones:

Ingresos: 973.698 € / Numero de unidades vendidas 58.099 = 16,76€ por gafas. PVP.  Si seguimos haciendo cuentas, parece que 14,76€ de ganancia por unidad.

En la tienda online se venden entre 25€ y 40€. Las que regalan para los que van al precio barato son de la temporada 2015 a 25€.

 

Gastos (fijos):

  • Alquiler de oficinas para 40 personas ¿por qué 40? Es lo que han dicho en alguna entrevista.
  • Sueldos.
  • Packaging.
  • Luz/Agua/telefono/movil…
  • Grandes patrocinios a festivales (y, oye, esto de los patrocinios me parece bien, a pesar de las polémicas sobre colocadas como esta de una DJ que se llama Madds que no parece muy elegante, pero sin duda cumplen su objetivo)
  • El empaquetado y envío lo tienen subcontratado (que hay que pagarlo)

No me salen las cuentas y no entiendo como trabajan. Supongo que no me corresponde a mi entender la forma en la que otros hacen negocio o me falten datos. Ojalá alguien de allí se pasara a ayudarnos a entenderlo.

 

Como dar una ponencia sobre SEO y no morir en el intento

Ponentes Innova Bilbao

El ponente da su ponencia según le pide la organización del evento.

Todo viene de una charla por twitter con Ricard

La charla se desarrolló como sigue:

  • Ricard: la realidad que me «vendéis» no me lo permite Fernando, prefiero ser yo a vivir en un mundo «ideal» esta costumbre mía de pensar que escuchando a los «grandes» puedo seguir aprendiendo
  • Fernando: pues escucha a los pequeños, alma de cántaro, que la vida es mu corta para perder el tiempo!
  • Ricard: me gusta mas escuchar/leer a los reales, como @mjcachon por ejemplo, pero no conozco muchos
  • Fernando: dificil comparación me pones entonces… 😉 @mjcachon
  • Ricard: ojalá no fuera tan difícil, todos ganaríamos mucho, y en muchos aspectos
  • Fernando: de todas formas, haters gonna hate. Si das charlas pq «de que vas?» y si no las das, que si te callas las cosas XD
  • Ricard: ¿porque dar charlas que realmente cuenten algo nuevo no es una opción?
  • Fernando: hay charlas de esas que tu dices. En el @congresoseo. Cuestan dinero. Y no lo peta ¿El problema de quién es?
  • Ricard: ¿existe un problema en las ponencias pues?
  • Fernando: no. El ponente da lo que el congreso quiere. Quiere pagar, puede pagar, quiere que le interese a sus asistentes
  • Ricard: entonces el problema no está en las ponencias, está en los ponentes que exponen según se les paga, ¿es así?
  • Fernando: no, no hay ningún problema ahí. Exponen según piden los que organizan los congresos. ¿Qué problema?
  • Ricard: yo hablaba de lo poco que me interesa lo que cuentan ahora los ponentes, has sido tú el que ha puesto al problema en juego.
  • Fernando: permíteme, pues, insistir, viejo amigo: elige aquellas charlas que te interesen. Y las hay, de verdad!

Ricard y yo somos viejos conocidos de internet y siempre es un placer leerle cuando se pone serio, como siempre es un placer leerle cuando le da sus “desvaríos”. No veáis ningún ataque hacia mí.

Varias frases que he escuchado en mis afortunados años de dar charlas (si, me encanta), supongo que viene de que mis padres han sido maestros. Supongo.

1 Siempre sois los mismos los que dais las charlas.

Cierto ¿Sabéis por qué? Porque dar una charla no es solo saber de algo, sino saber trasmitirlo. Todos hemos tenido en nuestra educación esos profesores que nos aburrían como una ostra, aunque fueran los que más sabían de un tema. Así pues en las charlas o ponencias hay que conjugar varias cosas: conocimiento, saber estar y una adaptación a la audiencia (y de eso hablaremos más adelante.

Cuando alguien organiza un evento tiene en mente a la gente que ha visto. Recuerdo a Pedro, del Congreso Web Zaragoza, recorriéndose toda España para ver decenas de personas y su capacidad de dar charlas. Un mal ponente, aunque sea el que más sabe de un tema, puede hundirte el congreso y organizar uno es MUY costoso en tiempo y dinero y nadie quiere que su congreso fracase. ¿Cómo dar la alternativa a alguien al que no has visto nunca y correr el riesgo? Pues a veces tienes que correr ese riesgo, pero no puedes tener todos los ponentes nuevos. El último sitio en el que he tenido la suerte de dar una charla ha sido sobre el escenario del auditorio del Guggenheim, en el Innova Bilbao. Me une una amistad desde hace tiempo con Ana Santos, una persona que ha organizado decenas de “saraos”. Charlando sobre las jornadas coincidimos que hubo gente que valía mucho más de lo que pudo transmitir y eso da mucha pena, porque el asistente se queda incompleto.

2 Siempre habláis de lo mismo

Montar una charla cuesta tiempo (y, por ende, dinero). Recuerdo que la última charla del Innova Bilbao me llevó 36 horas montarla. Pero aquí no solo tienen la culpa los que dan charlas: los ponentes tienen que adaptar la charla a quien va a ser su público objetivo. Es trabajo del ponente preguntar al organizador: 1) De qué quieres que hable y 2) Quién viene a la charla, que tipo de asistente. La primera se suele responder: “no sé, de lo que quieras” y a la segunda la respuesta suele ser “de muchos tipos”, por lo que no puedes adaptar tanto la charla a tu público y tienes que tirar por la calle del medio. No ir al ritmo del “búfalo más lento”, sino tampoco hablar como si los que tienes delante tuvieran tanta o más idea que tu sobre el tema. Es cierto que muchos ponentes dan la misma charla varias veces (servidor el primero) pero es que la mayoría de las veces se piden charlas específicas que ya has dado en algún lado.

3 Seguro que te callas algo

Esta frase es famosa por una cuestión: la gente piensa que hay que hacer trampas es hacer SEO. Y no.  Hacer SEO es una cosa, hacer blackhat otra muy diferente. Aunque sepa, no daré una conferencia sobre ello, cuando doy una charla, te enseño a hacer SEO, no a hacer blackhat, que para mí es una disciplina completamente diferente. Y las reglas del SEO son claras: No puedo enseñarte a hacerle trampas a Google. No es mi trabajo y, normalmente, cuando alguien me pide dar una charla de blackhat digo que no. No creo que se deba enseñar sin avisar claramente de las consecuencias que puede tener ese tipo de cosas. Y no es un congreso generalista el lugar idóneo para dar una charla de trampas a Google. Pero lo mismo hago cuando un cliente me pide hacer trampas: de primeras digo no y si el cliente insiste, es el cliente el que debe firmar un documento en el que me exima de los posibles problemas de esa acción.

Y la mayoría de las veces no nos callamos por gusto, sino por grandes cláusulas de confidencialidad que las empresas para las que trabajamos nos obligan a firmar. Por ejemplo: he tenido que suscribir una póliza de responsabilidad civil de 300.000€. Espero no tener que usarla nunca.

4 Mucha teoría y poca práctica

Aquí niego la mayor. Hay mucha práctica, pero cuesta dinero. Ejemplos MUY claros son las charlas del pasado Congreso SEO Profesional: la charla de Andrés de España sobre Linkbuilding para marcas de moda, rastreo e indexación de grandes portales de Manuel Robledano o alguna de las mías sobre el caso práctico de SEO para ALSA, la estrategia de landing pages para SEO, preparando una estrategia de linkbuilding del Eshow de Madrid o la charla de Alex Navarro sobre como encontrar nichos de mercado en internet en el SEO4SEOs de Alicante por poner solo algunas charlas que he recogido en mi web. Hay mucha teoría sí, pero también hay mucha práctica.

5 Es que vosotros vais de estrella

Falacias ad hominem no, que me enamoro. No hay nada que me guste más que ver “sangre fresca” en el mundillo: los últimos grandes descubrimientos han sido los ya asentados en el top: MJ Cachón o Natzir Turrado, por ejemplo. Esto no es una secta donde nadie entra. Si crees que puedes contar algo, las puertas las tienes abiertas, ni lo dudes.

6 Con lo que cobráis, ya podríais dar mejor contenido

¿Sabéis cuál ha sido el importe máximo que he cobrado yo por una charla? 300€ ¿Una pasta? Teniendo en cuenta que ese congreso los organizadores tuvieron de beneficios 5 cifras, ¿aun pensáis que es una pasta?. Aquí no hay SEOs que cobren 5000-10000€ por una charla, no os equivoquéis. La mayoría de las veces vamos a dar charlas a coste 0 (es decir, no me pagas, pero tampoco me cuesta) por que la mayoría de los que trabajamos en agencia solemos utilizarlo para encontrar cliente. Nada nuevo bajo el sol…

Vamos a poner otra pica en este punto: ¿Qué ganas formando a tu competencia? Quiero decir: si a mí, que no me pagan por dar una charla, o me pagan poco, me dedico a formar a mi competencia ¿Qué beneficio tengo yo? ¿O es que tenemos que, como se dice vulgarmente, ser puta y poner la cama? ¿Quieres que, yendo a una charla gratuita, te diga como he trabajado yo un caso real, que me ha costado 1 año de trabajo descubrir que beneficio puedo tener de realizar esa determinada práctica? ¿Y a coste 0? Falta algo.

7 Vosotros  vais a vender vuestra moto

No. Poca gente se da tan poco bombo como el mundo SEO. ¿Qué hablamos mucho en primera persona? ¡Pues claro que sí! Hablamos desde nuestra experiencia y no podemos hablar desde la experiencia de otra persona, pero no verás charlas de “Nosotros en nuestra empresa nos dedicamos a…” Eso lo tenemos ya superado. ¿Qué buscamos que contraten a nuestra empresa? Pues claro que sí, comemos de que la gente nos contrate.

8 Si estás todo el día dando charlas y viajando ¿Cuándo trabajas?

Me encanta esta. Afortunadamente tengo un equipo que me ha retirado de muchos de los problemas del día a día. Creo que muchos de mis compañeros también. Y esa es la diferencia: a estas alturas no tengo que ser hombre orquesta y eso me permite acudir a los congresos, eventos y similares a dar charlas porque yo soy el comercial de mi empresa y de lo que comen mis 5 trabajadores.

9. ¿Por qué no hay mas mujeres?

Por que hay muchos mas hombres en este sector. ¿Y las que hay por que no dan charlas? Por que no les sale del coño no quieren dar charlas.